Desde el CIBG – Consejo de Innovación y Buen Gobierno seguimos abordando los aspectos clave sobre el papel del consejero como impulsor de los criterios ESG en la empresa, poniendo hoy foco en la Estrategia Sostenible.
Consideramos que es el momento adecuado para avanzar en una transformación sostenible que incorpore los criterios ESG en la estrategia a largo plazo de todas las compañías, no solo las cotizadas.
Tanto el órgano de administración como el Comité de Dirección deben asumir el liderazgo para convencer y comunicar a toda la organización que la sostenibilidad tiene que ser parte fundamental de la cultura y la estrategia de la empresa.
Esto implica:
1️⃣ – Sentar las bases para un crecimiento sostenible a largo plazo identificando los riesgos y oportunidades del ámbito ESG para el negocio y buscando un equilibrio entre la eficiencia económica, la protección medioambiental y el impacto social.
2️⃣ -Tener en cuenta las expectativas y necesidades de todos los grupos de interés (empleados, clientes, proveedores, accionistas, inversores y la sociedad, en general).
3️⃣ – Realizar un estudio minucioso sobre los asuntos materiales y priorizarlos, teniendo en cuenta cómo su empresa afecta y se ve afectada por las cuestiones ESG (doble materialidad).
4️⃣ – Concretar los ODS hacia los que se va a orientar la estrategia y definir objetivos ESG a corto, medio y largo plazo en cada una de las tres dimensiones, además de los impactos financieros y operativos.
5️⃣ – Definir métricas – KPIs – que permitan contar con una información completa como soporte para realizar un seguimiento adecuado que agilice la toma de decisiones.
¿Están las pequeñas y medianas empresas en España concienciadas y preparadas para abordar estos retos?
Continuará… ¡estad atentos a nuestro próximo post!
