¿Por dónde empezamos? ?
1️⃣ Haciendo una auto-reflexión sobre nuestras fortalezas y áreas de desarrollo, así como sobre las 2-3 situaciones que nos han ayudado a crecer y evolucionar como consejer@ hasta hoy.
2️⃣ Creando un Plan de Desarrollo Individual que esté enfocado en cuatro dimensiones en base a nuestras aspiraciones de futuro:
➡ Conocimiento del mercado y el sector en el que desempeñamos nuestra actividad: ¿Hay alguna nueva tendencia que no conozco lo suficiente?
P. ej. Sostenibilidad, Digitalización, Experiencia de Cliente
➡ Conocimiento Técnico: ¿Puedo aportar más valor reforzando mis conocimientos financieros, legales o sobre buen gobierno?
➡ Habilidades clave de liderazgo: ¿Cómo puedo tener más impacto mejorando mi empatía, toma de decisiones, creatividad, negociación o inteligencia emocional?
➡ Experiencias críticas: ¿Cómo poner en mayor valor experiencias de reorganizaciones, crecimiento rentable, expansiones multi-geográficas o transformaciones culturales que hemos tenido en el pasado?
3️⃣ Aplicando el modelo 70-20-10 a cada una de las 4 dimensiones anteriores:
➡ El 70% lo aprendemos a través de la experiencia en el desarrollo de nuestra función (ej: observación, entrevistas con clientes y directivos)
➡ El 20% lo podemos aprender de otr@s consejer@s expert@s (p.ej. Feed-back, mentoring, networking).
➡ El 10% lo aprendemos a través de formación en Programas para consejeros o libros especializados
En los tiempos del “upskilling” y el “reskilling”, es crítico para nuestra empleabilidad y máximo desempeño como consejer@s que le dediquemos mayor tiempo a “afilar el hacha” que a “talar árboles”.
¿Qué dimensión necesitas desarrollar para marcar la diferencia en 2023?
